Publicado por Marcelo el 14 - 11 - 2007 a las 1:37 pm

Pasar el tiempo IV

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Diez días atrás, cuando las grandes olas se agitaban sin parar y la arena se hacia un revuelo de materia pura, entraste tú mi compañera! Tú, la del “mirar pasar la vida”!. Tú, la del gran viaje!

La barcaza venía flameada de banderas por el viento y la corriente norte. Eras una fiesta llena de gaviotas y pelícanos gritando y gritando como al rededor de un sabroso banco de peces: Ella está aquí, ella está aquí y giró en inversa el horizonte!

Todos corrimos a la orilla igual como se corre en ayuda frente a un fatal accidente. Nadie pudo decir nada ya que la emoción y la belleza paralizaban hasta las más agudas cuerdas vocales. -Miren, miren la  barcaza!- se escribía en la arena que se revolvía de materia en la orilla. -Miren el arco que va dejando al fondo en la tormenta llena de reflejos luminosos!

Era tan inmensa y extensa tu llegada que como en un día de plegaria en fin de fiesta religiosa, los ahora sacerdotes de distintas religiones perdonador hasta los más antiguos pecados.

Ya en la orilla, veinte días atrás cuando las olas se agitaban sin parar, vimos tu cuerpo en la barcaza. Y nos perdonaste el haberte dejado sola y el haberte casi olvidado en la nueva vida. Pero no fue así como llegaron las cosas. Aquí mi día se cerraba eterno sin tu capa argenta y sin escuchar tu maravilloso “mirar pasar la vida”, mirar llegar el pasado, mirar el giro de esta playa a otro espacio de diferente geometría!.

Que se prepare una fiestas dijo la reina de las últimas batallas! Al ver que no podíamos hablar de esa emoción paralizante, bajó de su capa un banquete soberbio de vino y placeres culinarios. Llenó de conchas y pequeñas piedras de colores marinos los límites de nuestra visita y en su mirada nos transportó a celebrar rodeando la barcaza. Era un día de la fiesta eterna! Renovados nos pusimos a cantar, bailar, abrazarnos y saltar hasta la fatiga.

Como olvidar ese momento! Venias con tu capa renovada por historias que contaste a los pájaros del mar profundo. Supimos que ellos retrazaron la corriente para oír más sobre ti y sobre como pasábamos el tiempo en la esquina y como nosotros dos escondidos en las plazas escribiamos el presente en imágenes en altas resoluciones.

Tu recuerdo está como película en mi retina, grabado en disco duro en el fondo de mi oído y tallado en las cuencas de mis manos que se abandonaron por el calor de las tuyas. Nada de lo recordado hoy es un signo de como llegaste nueva a esta playa!

Todos me dejaron un tiempo para verte. Arrodillado en la barcaza, bajo una briza profunda de la orilla, no pude más que pensar estas ideas:

- despierta a mi reflejo. Mira el orbe y como todo a cambiado su centro de importancia!.

- despierta a tu eléctrico sueño. Mira como se secaron las marcas en mi espalda y como ya todo es un giro no euclidiano!.

- despierta a esta corriente norte. Ya todos hemos llegado y faltas tu para terminar con los recuerdos de catástrofe!.

- despierta a este delirio. Para que el “mirar la vida sin ti” sea una idea no razonable.

Tus ojos al abrirse bloquearon mi  mente ya que nada de lo que se pensara podría expresar estos nuevos sentimientos  antes dibujados sobre un plano imposible.

 Noche

Noche de Nemesio Antunez.

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