Publicado por Marcelo el 21 - 11 - 2007 a las 3:16 am
Viaje espacial
Después de recibir ese extraño mensaje análogo, aún sigo sin entender como nos metimos en esto.
En breve, todo partió hace cincuenta años. Si, en junio de 1957. Como olvidar ese día cuando vía telégrafo recibí la noticia del lanzamiento del primer satélite al espacio -Sputnik camino a la inmortalidad!- me escribían.
Si, gran compañero! porque Sputnik significa compañero en la lengua de Cervantes, es decir ahora compañero enigmático que envía mensajes secretos desde un vacío espacio que creíamos rebalsante de éter.
Nada sabíamos del futuro todavía. Bip, bip, biiiiiiiiiip, fueron el mensaje de la gloria. Que ridículo suena eso!, pero ese biiiiiip nos alejó para siempre de la superficie de la tierra, de los árboles en otoño y de los suaves albatros del mar adentro.
Nada sería lo mismo y talvez ese telegrama recibido hace cincuenta años partió siendo una reliquia de un pasado análogo hecho a golpes de martillo y pulsos de corazón.
Bip, bip biiiiiiiip, gritos ahora almacenados en 8, 16, 32 o 64 bits. Míseras combinaciones digitales enviadas en pulsos ópticos que son capaces de transformar las 1300 páginas de El Quijote de Cervantes en una ridicula cadena de cuentas digitales.
Que hiciste con nuestra antigua vida compañero! Que hiciste con nuestro pensar el tiempo aferrados al sol compañero! A que tipo de espacio y dimensiones nos quieres llevar! Como pudiste ser capas de reducir nuestro pensamiento a simples combinaciones de 01001100 posibles de guardar en la palma de un pelo de la cabeza!
Ahora estás solo en el espacio exterior como profeta castigado y olvidado en su tierra. Que se siente dar vueltas, vueltas y vueltas a ocho mil km de nuestras visiones y de nuestros pensamientos extensos? Para que sepas, tú Bip bip biiiiiip ya está de vuelta de un viaje galáctico en lo humano y eso es lo único que puedes decir y por lo cual ya te hemos perdonado.
Ayer no me pude quedar tranquilo con el último mensaje de la tarde en mi computadora. Por todas partes del planeta, se sienten señales debiles (y de bajas frecuencias), que se presumen serían la agonía y despedida de este nuestro primer pájaro ingrávido volador.
Buen viaje compañero de sueños humanos, comprimidos a no dar más en formatos digitales! 1010111001000111
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