Publicado por Luis el 10 - 12 - 2007 a las 8:11 pm
Eucaliptos
El día partió a toda velocidad. Voy saliendo de la casa, con el tiempo justo y me doy cuenta de que el autobús acaba de dejar el paradero. Empiezo a correr a toda velocidad y el autobús sigue andando. La pregunta que flota en mi cabeza es: ¿Será un chofer cuadrado, que sigue todas las reglas (y por lo tanto no va a parar) o será alguién dispuesto a hacer un favor? Esta vez fue el segundo caso. Paró en la esquina, por lo que solamente corrí setenta y cinco metros.
Balbuceo ‘thanks a lot’ mientras recupero el aliento y busco mi tarjeta de autobús, que finalmente paso por el lector con un ¡beep! De ahí me siento pensando acerca de lo que viene: sentarse a escuchar presentaciones dadas por tres candidatos nerviosos. Los tres compitiendo por la misma posición. De ahí me immerso por diez minutos en un libro de Judea Pearl. Creo que no he mencionado que está lloviznando, después de una semana de tiempo casi perfecto.
Al llegar a la universidad tengo que caminar diez minutos a mi oficina. En la mitad del camino hay eucaliptos que con la lluvia inundan todo el ambiente con su olor. Va a ser un buen dia.
Eucaliptos en Canterbury.

Leave a Reply