Publicado por Marcelo el 22 - 05 - 2008 a las 3:26 pm

Discurso Presidencial

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Queridos ciudadan@s: no os engañéis más!

Los tiempos de la (in)humana competencia, como bandera de principio, como bandera de medio y como bandera de fin han terminado.

Todo era un error!. Milton Friedman y sus amigos a chaquetones grises vivían en el error: más que competencia lo que existe en la naturaleza es colaboración. Cuantas ecuaciones mal formuladas, cuantos supuestos (como la normalidad en la naturaleza!) mal supuestos, cuantas hipótesis que deberemos rechazar se almacenarán en la historia!. Si amigos y grandes enemigos. No desvíen la vista de su senda.

Aquí, sobre esta testera, algunas evidencias del mar de lo diverso: peces que colaboran, plantas en la montaña que colaboran, pájaros en vuelo de bandada que colaboran, seres humanos en la catástrofe que colaboran. Eso ocurre en la naturaleza y eso es producto de la real selección (ya se que Darwin realizó su mayor esfuerzo…).

Un individuo por si solo no se perpetúa. dos individuos con sexo opuesto no traspasan la línea de los años, ni una población, ni un paisaje, ni un  ecosistema, ni un solo bioma existe sin la acción de colaboración. Así es. Crudo para Darwin, crudo para Friedman y bizarro para Kafka, pero así de simple es.

Ahora me río a carcajadas sentado frente a al jardín y a mi martillo rompe paradigmas. Que ingenuos somos al pensar que nuestros nuevos paradigmas serán los que cerrarán el portón de la historia. Suena una campana sabor a religión y lanzo fuerte mi martillo al cielo. Todo se congela borrando las miles de memorias a 8, 64, 256, 512, 1024 y 4098 bites escondidas en los bancos y almacenes de barrio.

Por las alcantarillas de la ciudad vemos pasar las cifras sacadas de ecuaciones a números complejos, los axiomas con los que crucificamos a tantos individuos, las erradas relaciones y pálidos datos con los que desterramos a los poetas (¿en que están pensando los consejeros de innovación al no querer invertir en poesía?).

En las hoguera de las fábricas vemos humear resultados de informes escritos sin gracia y conclusiones de reportes obsesionados con la teoría de la competencia (los de PRICE a 10 líneas por tronco de árbol están entre los peores…).

En los paradigmas transformados en obsesiones,

nunca algo parece ser lo que es,

nada lo es todo y

todo se nos hace la nada más finita posible.

Con las memorias ya borradas la fantastica idea de que “nada existe” se vuelve simplemente maravilloza.

A los caídos con esta verdad (a medias), les extiendo las manos. La izquierda y la derecha ya que juntas son una fuerza en 360°. A los heridos con mi palabra, les propongo la playa para secar rápido las pieles para que vuelvan también rápido a la caravana. El verano se acabará y tendremos pronto el frío y las primeras lluvias en tormentas de cambio global.

Ahora vengan todos a esta ladera y miremos juntos el paisaje y como todo en él finalmente se ordena. Nadie a empujado al otro y todos han conseguido su turno necesario para existir paralelo al tiempo.

A mis queridos ciudadanos: no olvidéis estas palabras ya que serán escuchadas cada vez más lejos en el espacio y el tiempo y cada vez con más fuerza.

A mis queridos ciudadanos: si, como si fuéramos un flujo de sangre que mueve a una especie milenaria.

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