Publicado por Luis el 26 - 05 - 2008 a las 2:05 pm

Probando social networks

Comentarios

Un antiguo compañero de curso me invitó a Facebook. Después de algunos movimientos dubitativos debo decir que probé el sistema, pero no calza conmigo.

Lo interesante es que dándole a la gente la oportunidad de comunicar, de actualizar, de decir que es lo que tienen en la cabeza, las respuestas son similares. Una gran cantidad de personas deciden (optan, escogen) conversar del pasado. De como era el colegio, de lo jóvenes que nos veíamos y de lo ridícula que era la moda de la época. En ese momento uno detecta el vacío, la falta de conección: lo que nos liga es un pasado editado de tal manera que — probablemente — es más atractivo que el presente. Responsabilidad mínima, sin cuentas, hipotecas o tener que ir a prepara la comida.

No nos hemos visto en décadas y en realidad no hay mucho que decir, porque yo no soy yo y ellos son alguien más. O soy el mismo organismo primordial, más décadas de experiencia, aprendizaje, esperanzas, logros y fracasos… que es casi lo mismo que decir que soy otra persona.

Adicionalmente es un sistema cerrado. Cualquier cosa que escribo está atrapada en ese sitio en particular. Si tengo algo interesante que decir lo más probable es que es de carácter público o una idea que se beneficiaría de estar expuesta al sol. Si tengo algo privado, probablemente no lo querría tener en un sitio de internet. Por lo tanto, lo más probable es que voy a utilizar el sistema para decir algo no muy interesante, para que muera entre las paredes de un sitio privado.

La dinámica de coleccionar ‘amigos’ es otro punto extraño en el sistema. El primer problema es por qué llamar amigos a conocidos o a conocidos de conocidos. Punto aparte es la progresión piramidal: tú tienes un ‘amigo’ y — como yo no quiero ser menos ni parecer poco popular — yo lo contacto y lo convierto en mi ‘amigo’ también. En un mundo lleno de amigos y sin lugar para conocidos o contactos el valor de la amistad decrece asintótico a cero.

Sin embargo, hay algo útil, que es la idea de status, no en el sentido de status social, pero de ‘que estoy haciendo en este minuto’. Por supuesto que usar Facebook sólo para mostrar status es usar una escopeta para matar una mosca u otra exageración similar. Así que uno de los cambios más grandes que he realizado este año es aceptar microblogging. Este viene en toda clase de sabores (twitter, pownce, jaiku, tumblr, etc), pero twitter es mi favorito. Sí, el sistema está sufriendo mientras es arreglado, pero todavía es lo más sencillo de utilizar. Tengo una idea en la cabeza que no quiero olvidar… Boom, y ahí está publicada. Ví una imágen que me gustó mientras andaba en el autobús… Boom, y ahí hablé del sol horizontal. Instantáneo. No hay lugar para jugar con el formato y excelente para lo efímero que no tiene otro lugar en mi blog.

Creo que eso es todo. En resúmen, ‘no me hallé’. Punto. Nada que ver aquí, sigan avanzando…

5 Comments

  • Dado lo restringido de mi concepto de “amigo”, solo logré 2 en facebook. Uno es un gran posteador en Trendecarga y otro uno que va a comer a mi casa muy seguido. Es decir dificil la cuestión para alguien configurado a 8 bits.

  • Yo te puedo prestar algunos, pero en realidad no serían de mucha utilidad. Un abrazo, y ojalá pueda acompañarlos en una comida (pegando en la pera, para variar).

  • Como muchas veces en el pasado (que no creo que sea mejor que el hoy) HOY diciento en tu apreciación de Facebook. Mis amigos son mis amigos por que yo los defino asi, nadie mas. Estructurar un sistema en amigos, conocidos y contactos es demaciado grave. ERGO lo importante es encontrarse HOY gracias a Facebook, y sea como sea yo se ahora que estas ahi. GOOD.

  • Cada loco con su tema. Cada uno tiene la posibilidad de ver y usar el sistema de manera diferente, lo que es en sí fascinante. Un abrazo.

  • […] Poco tiempo atrás mencioné mi desilusión con Facebook, una de las redes sociales más populares de internet. Un elemento que olvidé mencionar — pero que Marcelo me recordó claramente — es el de las ‘causas’. Una causa es un ‘motivo o razón para obrar’ o una ‘empresa o doctrina en que se toma interés o partido’ (al menos para la Real Academia). Quizás soy anticuado, pero para mí el elemento fundamental de la definición es ‘para obrar’. O sea, uno hace algo, hay un cambio, una acción que es el producto de creer en la importancia de la causa. […]

Leave a Reply