Publicado por Marcelo el 19 - 02 - 2009 a las 10:01 am
Extraño verano a baja frecuencia (III)
No me canso de ver el mar. Mo me cansan las olas en la orilla y ese ir y venir infinito. Se van y vuelven, para luego ir otra vez y volver. Màs profundo o menos profundo pero un ir y venir infinito.
En medio de ese juego de mar y olas Amalia corre y saca agua. Luego la deposita en un balde casi lleno de arena. Vulve al mar cuando se va y saca màs agua hasta el infinito. Como si entendiera al màr y su ir y venir de olas.
Estamos en un aplaya vacia limitada por bosques. No hay gente, salvo unos pescadores de jaivas a piè pelado. Todo el dìa y toda sus vidas ahì a piè helado sacando algo de este ir y venir de mar y olas.
Yo miro el mar y trato de recordar alguna experiencia de cuatro años. No son claras y no me importa. Amalia las tendrà junto al mar el fuego de la noche y a los pàjaros de nuestras salidas a caminar. Ahora soly solo su papà y es lo que importa.
En este pequeño espacio de vacaciones no soy nadie conocido y no tengo oficio importante. Solo mirar el mar y a Amalia que juegan inconcientes a es ir y venir infinito.
Leave a Reply