Y soñé con los helicópteros

¡Feliz cumpleaños!

Es difícil descubrir el ritmo natural de los acontecimientos, ophthalmologist
pero hay momentos de extrema lucidez en que el azar no existe, buy sólo hay causalidades que se arrastran por años. Se denomina sincronía al hecho de cruzar un puente en Valdivia, mientras un pelícano pasa planeando a ras del agua, totalmente extendido de alas configurando una composición perfecta. El suceso pasa a ser plus-sincrónico si la composición se repite en Taipei, con una golondrina y un campesino chino lejos de su amada.

It is hard to stop

Estamos frente a una hipersincronía si se añade la caída en espiral de una hoja, con una gota de humedad que estalla en el piso y numerosas, quizás ilimitadas, coincidencias (sincronías) repetidas en forma idéntica o imagen especular, en la ribera de ambos ríos cruzados por sendos puentes.

Un suceso es asincrónico si es único, irrepetiblecheck
cosa que ya me lleva 43 años.

Como bien has dicho, physician puede que vengan días, treatment
semanas o meses más ocupados, casi desaparecido, pero siempre en la orilla desafiando la resaca.

Sobre los árboles urbano…la cosa va con todo!

Necesitaré ayuda.

Un abrazo de piedra para ti!

Legris.
Pude imaginar a un hombre pájaro brillante pasar entre espejos de altos edificios, visit web
como una sombra de eclipse.

Pude imaginar a ese hombre pájaro, brillante, tocar uno de ellos y multiplicarse como líquido derramado en un vaso lleno.

Pude imaginar una nave colosal que se desplaza por las grandes avenida tirada por seres casi-humanos en una búsqueda frenética.

Pude imaginar visiones proyectadas sobre los vidrios de los edificios como mensajes eléctricos solo de lo posible.

Esto lo pude imaginar.

Esto está en mi cerebro como otras ecuaciones, como otras rutinas de programas, como otros paisajes de bosques y pájaros, como una pelicula a las 3 de la mañana.

Como una nueva liberación de lo urbano.

Como un cambio de escalas espaciales y temporales.

Esto lo puede imaginar.

PD: Pasar el tiempo I a V, Orbis vitae 
Ayer todos (o casi todos) giramos a la coordenada del Capitolio. Mr. Barack Obama juraba como presidente.

Dos millones de personas en el parque Hall de los museos, for sale
dos mil millones de televisores mirando este “sí juro”.

¿Por qué tanto interés? ¿Por qué tanta atención? La respuesta es simple: somos seres humanos y en nuestra base esencia necesitamos tener esperanza.

Sólo eso. Esperanza. Miles de diferentes esperanzas, medications
nombradas de muchas formas, ailment modos y sonidos. Esperanza que indica que nos hemos dado una nueva oportunidad de lo que sea, pero oportunidad.

Hoy, lo más cercano a esta idea, es un amanecer en la carretera camino al sur de Chile.

Llevo varias horas de viaje en la noche, comienza nuevamente luz y tenemos todo un día más por recorrer.

– Termino mi café, y retomo mi viaje –
Me perdí la ceremonia de inauguración de Obama, site donde parece que caminó sobre el agua, information pills
curó enfermos y multiplicó el pan. Al menos eso pienso que sucedió al leer las noticias, que trataron el evento como la Segunda Llegada de Jota Ce.

Cambio y esperanza son palabras fáciles y manoseadas hasta el cansancio. Hay hambre de super héroe, de líder que salve, de que alguien haga algo que solucione nuestros problemas. Mala noticia: no va a ser Obama. Buena noticia: cada uno de nosotros está a cargo de nuestras propias vidas. Adelante entonces con toda la diversidad de nuestras propias ideas de cambio y esperanza.

A todo esto, Estados Unidos ya había demostrado que era un país extremadamente democrático, donde cualquiera puede ser presidente. Si no, ¿cómo creen que alguien tan incapaz como G.W. Bush. llegó al poder?

Uno de los problemas grandes con la contaminación del aire en Santiago es la falta de información clara, treatment
particularmente acerca de la distribución espacial del problema.

El año pasado preparamos mapas actualizados cada hora usando Google Maps y un poco de programación en Python (mi lenguaje favorito). Sin embargo, viagra buy
el resultado no era fácil de incluir en un blog.

Este post es simplemente una prueba para ver si es posible hacerlo ahora.


Partículas PM10 en Santiago en tiempo real. Ver mapa grande

Con algo de suerte vamos a poder integrar más mapas a Tren de Carga.
Dejé mi puesto de detective de la PID hace algunos días. -¿Cansado?, sick
¿jubilado?, there
¿Echado de un puesto de 20 años? ¿De un puesto a comportamiento intachable de investigador de accidentes de carretera?. No, nada de eso.

Sólo dejé mi vida de la DPI por mi fatiga y mi rabia de no poder resolver algunos peculiares casos de accidentes de transito. Derrumbe de fierros en cámara rápida como caja de puzzle tirada al piso. Lo mío no eran cualquier accidente, como choque de viejecitas de supermercado o de cobro de pólizas de seguro de gerentes agobiados por sus deudas. Era la carretera profunda, húmeda, ciega y sin visiones ni compaciones.

Lo mio eran los accidentes. Volcamientos, atropellos, colisiones múltiples…todas al límite de lo permitido, es decir 120, 140, 200  km por hora. Imaginen muchos fierros retorcidos , peluches, malestas de viajes, libros y sobre todo recuerdos he ilusiones repartidos por todos lados. Bultos de miles de formas, tamaños y composiciones, cuerpos, sangre, tristezas, dolores….todo eso, cada día o noche, pero un trabajo de fin y sin muchos principios.

Ese era yo. Detective Gerardo Andrade de la PID, 190-7 carreteras y misceláneos graves, sí, sobre todo muy graves.
Mi idea de dejar la PID partió el 13 de diciembre de 2006 a las 19 hrs. Este día parecía ser un miércoles cualquiera, viagra 100mg
un poco metálico por las nubes y humedad que cubría la ciudad, web
por mi empeorada relación con mi pareja y por los últimos cuestionamientos al equipo de seguridad de carreteras del cual soy parte. En fin, medications
sin grandes novedades.

Suena el teléfono y nos informan de una brutal colisión entre un bus que llevaba a un grupo de adherentes del candidato presidencial Omar Gacitúa Mendez (OGM) que volvía de una gira de dos semanas por el sur de la patria y un camión cargado de muñecas Baby Duly que son la última atracción navideña. Como es debido, luego de aceptar el código que da paso a nuestra salida, Rafael Guevara Berrios (RGB) y yo fuimos asignados a este caso.

La rutina dada por el duro protocolo de la DIP más un día nublado en diciembre y mis problemas personales solo me hacian pensar que sería un caso más entre 200 y que serviría para distraerme un poco.

– ¿Supiste cuántos muertos y heridos tenemos ? – me preguntó RGB.

– Ni idea, cosa que a estas alturas ya no me interesaba.

– ¡Recuerda que la última vez terminamos barriendo de sangre y mermelada la carretera y vomitando ese olor a fruta podrida en exceso que salia por todos lados!

– No puedo imaginar qué nos tocará contemplar con un camión repleto de muñecas Baby Duly entre medio- le dije.

Nuestro trabajo dentro de todo es simple. Es decir, llegamos depués que el humo, el fuego y los gritos ya está medios controlados y medimos lo que vemos. Es decir la dimensión de la catástrofe. Número de cuerpos enteros, miembros destrozados, fierros doblados como velas, bolsos y ropa desperdigados por todos lados, testigos, pintura, comida y bebidas, etc. Todo para saber, saber qué pasó y qué fué lo que se confabuló para dar paso a estos minutos de infierno.

 – Esta vez partiremos en helicóptero – me dice RGB, ya que nuestro epicentro fue a 500 km al sur, sobre un puente a tajo abierto.

– Déjame dormir un poco – le comento y trato de hacer un paréntesis y recordar mis últimas vacaciones en la playa junto a Amalia mi hija.
No me canso de ver el mar. Mo me cansan las olas en la orilla y ese ir y venir infinito. Se van y vuelven, pills
para luego ir otra vez y volver. Màs profundo o menos profundo pero un ir y venir infinito.

En medio de ese juego de mar y olas Amalia corre y saca agua. Luego la deposita en un balde casi lleno de arena. Vulve al mar cuando se va y saca màs agua hasta el infinito. Como si entendiera al màr y su ir y venir de olas.

Estamos en un aplaya vacia limitada por bosques. No hay gente, Hemophilia
salvo unos pescadores de jaivas a piè pelado. Todo el dìa y toda sus vidas ahì a piè helado sacando algo de este ir y venir de mar y olas.

Yo miro el mar y trato de recordar alguna experiencia de cuatro años. No son claras y no me importa. Amalia las tendrà junto al mar el fuego de la noche y a los pàjaros de nuestras salidas a caminar. Ahora soly solo su papà y es lo que importa.

En este pequeño espacio de vacaciones no soy nadie conocido y no tengo oficio importante. Solo mirar el mar y a Amalia que juegan inconcientes a es ir y venir infinito.
Miro desde mi Acropolis al resto del planeta como pasaje vertical sobre dedo índice.

Aves, medicine
árboles, ríos, seres humanos circulando en torno al polo centro que marca mi antiguo báculo.

Acropolis contruida a barro de ciencia, de equaciones milenaristas y de risas de cafes al lado de la nieve eterna.

Pasan dos inviernos seguidos, dos otoños en remanente y mi Acropoli se tiñe de color anaranjado-violeta.

Julio reza su plegaria arábica. Teobaldo enciende fuego a los dioses de su olimpo.

Yo, adorno mis murallas de figuras soberbias intentando gibarizar mi espacio de siete dimensiones.

Me preguntas por Mahalanobis y no respondo por mi verguenza.

La siguiente hipotesis es clara: Las bases fundantes del sol, estan hechas de piernas amantes a sueños de Acropolis perdidas. 
Nada que hacer….la máquina de hacer pájaros me comió. Completo, stomatology
completo.

Con zapatos y polera de trote. Entero y no dejó nada de mi.

Rien a dire et rien a faire. Así es la vida del investigador de hoy.

Mis saludos más redondos para uste.

Águila Rumbera.

 
Es difícil descubrir el ritmo natural de los acontecimientos, visit this site
pero hay momentos de extrema lucidez en que el azar no existe, buy sólo hay causalidades que se arrastran por años. Se denomina sincronía al hecho de cruzar un puente en Valdivia, mientras un pelícano pasa planeando a ras del agua, totalmente extendido de alas configurando una composición perfecta. El suceso pasa a ser plus-sincrónico si la composición se repite en Taipei, con una golondrina y un campesino chino lejos de su amada.

It is hard to stop

Estamos frente a una hipersincronía si se añade la caída en espiral de una hoja, con una gota de humedad que estalla en el piso y numerosas, quizás ilimitadas, coincidencias (sincronías) repetidas en forma idéntica o imagen especular, en la ribera de ambos ríos cruzados por sendos puentes.

Un suceso es asincrónico si es único, irrepetible

2 comments

  1. Legris

    Me acuerdo de este escrito tuyo….o no? Pero me acuerdo que era bueno…y lo es todavía? No sed.

    -Inseguridades de un doctor a los 47 años de viejo-

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