Publicado por Luis el 13 - 08 - 2010 a las 1:22 pm

Choferes

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1988: De regreso de mi amada, viajando frente al Estadio Nacional bañado de luz en una ‘liebre’ (minibus), quizás las once de la noche. Involuntariamente involucrado en una carrera entre choferes. Mi memoria detalla luces rojas y cumbias a todo volumen, mientras los choferes maniobran rompiendo espejos, ingenian encerronas hasta que finalmente chocamos. ‘Mi’ chofer baja con un pedazo de cañería, dispuesto a ’sacarle la mierda’ al otro chofer.

1992: De regreso de mi amada, viajando en la Panamericana Sur. Subo a la liebre y digo ‘estudiante’ mientras paso unas pocas monedas de baja denominación al chofer. El observa las monedas repartidas en la palma de su mano, abre molesto la ventana del conductor y tira las monedas. Luego gruñe “pasa concha ‘e tu madre” y parte con un rechinar de motor demasiado acelerado.

2010: De mi trabajo a mis amados. Hago parar un autobus en Creyke Road y el chofer me ve con un libro en la mano. Pago y de ahí el chofer me pregunta qué estoy leyendo. Le cuento que un bestseller que compré de segunda mano. El no lo conoce, pero me recomienda otros libros que cree que me van a gustar. Después de diez minutos bajo y el chofer me dice que tenga un buen día y que ojalá podamos hablar de libros otro día.

Todas las historias son ciertas hasta el último detalle; ¿Cuál es más increíble?

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