Falta de imaginación

Hasta ahora había ignorado la discusión del proyecto hidroeléctrico Aysén: hay un número limitado de cosas a las que puedo prestar atención desde la distancia. Pero comencé a leer un artículo en El Post, escrito por Pablo Larraín, que mostraba mucha carencia de imaginación y limitación de opciones. Aquí va mi respuesta:

Estimado Pablo,

Voy a comenzar reconociendo algo simple: no me gustan la mayoría de los grupos ambientalistas. Mi razón principal es que no los considero ’suficientemente serios’ en materia técnica y con motivaciones más que nada políticas. Soy de las personas que, un par de días atrás, esbozó una sonrisa cuando el registro de Greenpeace como caridad en términos impositivos fue anulado en Nueva Zelandia por ser una organización mayoritariamente política.

Sin embargo, y por supuesto que a esta altura deberías esperar un pero, encuentro tu argumento terriblemente poco convincente. Es fácil descalificar al adversario y apelar al ridículo: ellos repiten ‘mantras’. Por otro lado, los argumentos que presentas son: necesitamos desarrollo (una canasta de trabajo, compra de libros, recitales y otras cosas más), eso implica que necesitamos más energía, por lo tanto y dado que hay solamente tres opciones implica que el proyecto es una buena idea.

No hay alternativas ’serias’ va junto a una pregunta simple ¿Quién debería proponer alternativas?. Abrí mi copia de ‘Physics for future presidents’ un libro muy entretenido escrito por el físico Richard A. Muller del Lawrence Berkeley Laboratory en California. Con información básica podemos hacer unos cálculos en una servilleta: energía solar que llega en promedio por metro cuadrado: 1 kilowatt. Digamos que una celda solar puede capturar 15 por ciento de ese valor: 150 watts. Nos cuentas que el proyecto Aysén va a producir 2750 megawatts, o sea 2.7x 10^9 watts. Si calculamos 2.7×10^9/150 obtenemos la cantidad de metros cuadrados: 1.8×10^7. Suena a un montón, pero considerando que un kilómetro cuadrado es 10^6 metros cuadrados, tenemos que necesitaríamos 1.8×10^7/10^6, o sea 18 kilómetros cuadrados de celdas solares: aproximadamente un cuadrado de 4.3 kilómetros por lado puesto en el norte de Chile. No suena imposible. Claro, habría que hacer un estudio de factibilidad, pero ese cálculo simple me tomó 5 minutos. ¿Cuán seriamente hemos evaluado las alternativas? Dada la irreversibilidad de la decisión, ¿deberíamos estar tan apurados en activar el proyecto?

Un par de años atrás me encontré con la siguiente frase en un templo en Kyoto: “No son las cosas externas las que nos restringen sino que nuestras mentes atadas a cosas que nos restringen” (mi traducción imperfecta). A veces lo que más nos falta es imaginación.

2 respuesta a “Falta de imaginación”

  1. Luis,
    Ha sido un mes conflictivo, triste y estresante ya que no puedes dejar de responder y argumentar tu opinión de errores políticos, economía, mega proyectos, muertes de amigos, mallas curriculares, etc.
    Sabía que te ibas a manifestar en este tema, pero hay muchas cosas que considerar, además de las alternativas (de hecho cada merece un gran análisis de factibilidad para Chile).
    En Chile, nos hemos tomado muy en serio lo de las tonalidades; nada es solo blanco y negro, hay matices,…muchos grises como todas las opiniones del proyecto HydroAysén. Pero lo cierto es que la información es blanca y los errores son negros.
    Todos agradecemos a los intelectuales que ofrecen sus teorías unifocales para solucionar los problemas del pueblo de Chile. También agradecemos a los ambientalistas por auto declararse defensores de justicia social y del amor al medio ambiente, y hasta Porter puede llevarse mis agradecimientos (si los quiere).
    Y en forma real, agradezco a unos pocos periodistas, ingenieros y educadores que tratan de presentar argumentos basados en mercados eléctricos, costos de ERNC, demandas energéticas, competitividad y carbonización, y por sobretodo en la carencia de una política energética que de las pautas para los SI o los NO que una sociedad informada debiera manifestar.

    PD: Me gusta mucho el post del problema mapuche.

  2. Luis,
    Ha sido un mes conflictivo, triste y estresante ya que no puedes dejar de responder y argumentar tu opinión de errores políticos, economía, mallas curriculares, mega proyectos, etc.
    Sabía que te ibas a manifestar en el tema de HydroAysén , pero hay muchas cosas que considerar, además de las alternativas energéticas (de hecho cada una merece un gran análisis de factibilidad para ser incorporada en Chile).
    En Chile, nos hemos tomado muy en serio lo de las tonalidades; nada es solo blanco y negro, hay matices,…muchos grises como todas las opiniones del proyecto HydroAysén. Pero lo cierto es que la información es blanca y los errores son negros.
    Todos agradecemos a los intelectuales que ofrecen sus teorías unifocales para solucionar los problemas del pueblo de Chile. También agradecemos a los ambientalistas y políticos por auto declararse defensores de justicia social y del amor al medio ambiente, y hasta Porter puede llevarse mis agradecimientos (si los quiere).
    Y en forma real, agradezco a unos pocos periodistas, ingenieros y educadores que tratan de presentar argumentos basados en mercados eléctricos, costos de ERNC, demandas energéticas, competitividad y carbonización, y por sobretodo en la carencia de una política energética que de las pautas para los SI o los NO que una sociedad informada debiera manifestar.
    PD: Me gusta mucho el post del problema mapuche.

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