Vienes tarde otra vez, como tren de carga

Month: January 2009

Como la llegada de Jota Ce

Me perdí la ceremonia de inauguración de Obama, donde parece que caminó sobre el agua, curó enfermos y multiplicó el pan. Al menos eso pienso que sucedió al leer las noticias, que trataron el evento como la Segunda Llegada de Jota Ce.

Cambio y esperanza son palabras fáciles y manoseadas hasta el cansancio. Hay hambre de super héroe, de líder que salve, de que alguien haga algo que solucione nuestros problemas. Mala noticia: no va a ser Obama. Buena noticia: cada uno de nosotros está a cargo de nuestras propias vidas. Adelante entonces con toda la diversidad de nuestras propias ideas de cambio y esperanza.

A todo esto, Estados Unidos ya había demostrado que era un país extremadamente democrático, donde cualquiera puede ser presidente. Si no, ¿cómo creen que alguien tan incapaz como G.W. Bush. llegó al poder?

Obama / un amanecer en la carretera camino al sur

Ayer todos (o casi todos) giramos a la coordenada del Capitolio. Mr. Barack Obama juraba como presidente.

Dos millones de personas en el parque Hall de los museos, dos mil millones de televisores mirando este “sí juro”.

¿Por qué tanto interés? ¿Por qué tanta atención? La respuesta es simple: somos seres humanos y en nuestra base esencia necesitamos tener esperanza.

Sólo eso. Esperanza. Miles de diferentes esperanzas, nombradas de muchas formas, modos y sonidos. Esperanza que indica que nos hemos dado una nueva oportunidad de lo que sea, pero oportunidad.

Hoy, lo más cercano a esta idea, es un amanecer en la carretera camino al sur de Chile.

Llevo varias horas de viaje en la noche, comienza nuevamente luz y tenemos todo un día más por recorrer.

– Termino mi café, y retomo mi viaje –

Orbis vitae

Pude imaginar a un hombre pájaro brillante pasar entre espejos de altos edificios, como una sombra de eclipse.

Pude imaginar a ese hombre pájaro, brillante, tocar uno de ellos y multiplicarse como líquido derramado en un vaso lleno.

Pude imaginar una nave colosal que se desplaza por las grandes avenida tirada por seres casi-humanos en una búsqueda frenética.

Pude imaginar visiones proyectadas sobre los vidrios de los edificios como mensajes eléctricos solo de lo posible.

Esto lo pude imaginar.

Esto está en mi cerebro como otras ecuaciones, como otras rutinas de programas, como otros paisajes de bosques y pájaros, como una pelicula a las 3 de la mañana.

Como una nueva liberación de lo urbano.

Como un cambio de escalas espaciales y temporales.

Esto lo puede imaginar.

PD: Pasar el tiempo I a V, Orbis vitae 

Re:Hola Marcelo

Gracias gran amigo mío!

Aquí tratando de organizar la vida, cosa que ya me lleva 43 años.

Como bien has dicho, puede que vengan días, semanas o meses más ocupados, casi desaparecido, pero siempre en la orilla desafiando la resaca.

Sobre los árboles urbano…la cosa va con todo!

Necesitaré ayuda.

Un abrazo de piedra para ti!

Legris.

Mi pronóstico

¡Cómo cambian las expectativas! El comienzo del año pasado persistía con la euforia neomilenarista de rentabilidad eterna. Hoy medio planeta se conforma con seguir empleado para poder pagar las cuentas. ¿Tren de Carga? Continuamos paleando el carbón para mantener la locomotora funcionando. Es verano y hace calor al lado de la caldera, por lo que cambiamos a sandalias y pantalones cortos.

Estamos de semi-vacaciones. La semana pasada estuve dando vueltas por el norte de la isla sur, aún cuando suene contradictorio. Salté de roca en roja con mi hijo, buscando focas. Nos peleamos con las olas y salimos perdiendo la batalla, pero ganando sal y arena en las orejas. Nos reímos y gritamos. Compramos moras y frambuesas en el camino, comimos helado y compartimos varios asados.

Hablé con viejos amigos. Sí, son viejos de verdad y los conozco hace varios años. Son ‘gente como uno’: enseñando por años en una universidad, curiosos. Son diferentes, porque ya se retiraron y muestran una sabiduría que yo todavía tengo que descubrir. Los extraño. Quiero aprender a pescar.

Los zapallos italianos y porotos verdes explotan en el jardín. He comido zapallos rellenos tres días seguidos, ‘fish and chips’ tres veces en una semana y conversado un vino o una cerveza al lado de la parrilla. No quiero que se acabe.

Esta semana volví a trabajar—un artículo que escribir—pero me cuesta concentrarme. Mi mente está en otra parte. Si hay buen tiempo voy a la playa de nuevo; también hay un circo en la ciudad y necesito sentarme en graderías y pasar el calor mientras alguien arriesga su vida en la pista central.

Mis pronósticos para este año:

  • Escribiremos muchas cosas diferentes. O tal vez no. Seguro que dependerá de como venga cada día.
  • Estaremos ausentes muchas veces, pero en ocasiones apareceremos con nuestra espada flamígera y cortaremos palabras a medida.
  • Santiago estará cubierto de smog en invierno. Habrá gente enferma y políticos rasgarán vestiduras. A partir de Septiembre las preocupaciones serán otras.
  • Seré muy feliz. Me sentiré pésimo. También viviré todo el rango entre esos extremos.
  • Una sonrisa y un abrazo curarán mi dolor.
  • Pensaré nuevas ideas y quizás pueda escribir alguna de ellas.

Ocurrirán muchas cosas imprevistas y mi pronóstico es poco fiable. Sin embargo, creo que una sonrisa y un abrazo curarán mi dolor.

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