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Tarde de Sábado

Conversar de los amigos y salir luego a recorrer las calles que hasta hoy pensábamos desaparecidas.

Conversar sobre los miedos y de ese despertar y muerte que trae la edad y de su avance irreverente que cambia los cuerpos.

Suena en el piano una melodía amorosa, como las conversaciones que no se nos dan por los últimos sucesos de la historia.

Esas que solo llegan en destellos una tarde de sábado.

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Newton ya no tiene fronteras

Hace algunos días algo cambió en el jardin invisible de la Mora. No se si fue su luz o el olor a escalonia esclerófila que ronda con el rocío en la mañana.

No estoy seguro, pero en este micro universo de plantas, hojas y calcetines escondidos, cuya dueña de cuatro patas y fidelidad incondicional a mi llamada habita, estaba alborotado por energías no convencionales que condicionan el paso a una dimensión 4D.

Una nueva entidad corre junto a ella, una amistad de siglos o mejor dicho fuera del tiempo juquetea entre sus plantas, hoyos y huesos preferidos.

Un mensaje envían desde un rincón junto al belloto otoñal a una velocidad de 9,8 m x segundo. Soy feliz aquí Master y estaré contigo hasta que se desprenda al eter la última de tus moléculas.

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Liberté

Poema de Paul Eluard (1942). Traducción libre de Marcelo.

Poema de amor que se transformó en un grito de rebeldía de la resistencia Francesa en Parías durante la segunda guerra mundial. Hoy puede ser un grito de libertad frente a esta pandemia que nos afixia en un encierro físico y espiritual que a ratos agota demasiado. Aquí en la música y voz de Madelaine Pyeroux en esta hermosa canción Liberté.

Libertad

En mis cuadernos de escuela
En mi escritorio y los árboles
En la arena y en la nieve
Escribo tu nombre  

En las páginas leídas
En todas las páginas blancas
Piedra sangre papel o ceniza
Escribo tu nombre  

En las imágenes doradas
En las armas de los guerreros
En la corona de los reyes
Escribo tu nombre  

En la selva y el desierto
En los nidos y las emboscadas
En el eco de mi infancia
Escribo tu nombre  

En las maravillas de la noche
En el pan blanco cotidiano
En las estaciones enamoradas
Escribo tu nombre  

En todos mis trapos azules
En el estanque de sol mohoso
En el lago de luna viviente
Escribo tu nombre  

En los campos y el horizonte
En las alas de los pájaros
Y sobre el molino de las sombras
Escribo tu nombre  

En cada respiro de la aurora
En el mar y en los barcos
En la montaña demente
Escribo tu nombre  

En la espuma de las nubes
En el sudor del relámpago
En la lluvia espesa y suave
Escribo tu nombre  

En las formas centellantes
En las campanas de colores
En la verdad física
Escribo tu nombre  

En los senderos despiertos
En los caminos desplegados
En los lugares que desbordan
Escribo tu nombre  

En la lámpara que se enciende
En la lámpara que se apaga
En mis razones reunidas
Escribo tu nombre  

En el fruto abierto en dos
Del espejo de mi cuarto
En mi cama de cascara vacía
Escribo tu nombre  

En mi perro goloso y tierno
En sus orejas erguidas
En su pata herida
Escribo tu nombre  

En el trampolín de mi puerta
En los objetos familiares
En la llama del fuego benigno
Escribo tu nombre  

En toda carne concedida
En la frente de mis amigos
En cada mano tendida
Escribo tu nombre  

En los cristales de sorpresas
En los labios tiernos
Muy por encima del silencio
Escribo tu nombre  

En mis refugios destruidos
En mis faros colapsados
En los muros de mi aburrimiento
Escribo tu nombre  

En la ausencia sin esperanza
En la soledad desnuda
En los pasos de la muerte
Escribo tu nombre  

En la salud devuelta
En el riesgo desaparecido
En la esperanza sin recuerdo
Escribo tu nombre  

Y por el poder de una palabra
Recomienzo mi vida
Nací para conocerte
Para nombrarte  
LIBERTAD

Liberté

Sur mes cahiers d’écolier
Sur mon pupitre et les arbres
Sur le sable sur la neige
J’écris ton nom

Sur les pages lues
Sur toutes les pages blanches
Pierre sang papier ou cendre
J’écris ton nom

Sur les images dorées
Sur les armes des guerriers
Sur la couronne des rois
J’écris ton nom  

Sur la jungle et le désert
Sur les nids sur les genêts
Sur l’écho de mon enfance
J’écris ton nom  

Sur les merveilles des nuits
Sur le pain blanc des journées
Sur les saisons fiancées
J’écris ton nom  

Sur tous mes chiffons d’azur
Sur l’étang soleil moisi
Sur le lac lune vivante
J’écris ton nom  

Sur les champs sur l’horizon
Sur les ailes des oiseaux
Et sur le moulin des ombres
J’écris ton nom  

Sur chaque bouffée d’aurore
Sur la mer sur les bateaux
Sur la montagne démente
J’écris ton nom  

Sur la mousse des nuages
Sur les sueurs de l’orage
Sur la pluie épaisse et fade
J’écris ton nom  

Sur les formes scintillantes
Sur les cloches des couleurs
Sur la vérité physique
J’écris ton nom  

Sur les sentiers éveillés
Sur les routes déployées
Sur les places qui débordent
J’écris ton nom  

Sur la lampe qui s’allume
Sur la lampe qui s’éteint
Sur mes raisons réunies
J’écris ton nom  

Sur le fruit coupé en deux
Du miroir et de ma chambre
Sur mon lit coquille vide
J’écris ton nom  

Sur mon chien gourmand et tendre
Sur ses oreilles dressées
Sur sa patte maladroite
J’écris ton nom  

Sur le tremplin de ma porte
Sur les objets familiers
Sur le flot du feu béni
J’écris ton nom  

Sur toute chair accordée
Sur le front de mes amis
Sur chaque main qui se tend
J’écris ton nom  

Sur la vitre des surprises
Sur les lèvres attendries
Bien au-dessus du silence
J’écris ton nom

Sur mes refuges détruits
Sur mes phares écroulés
Sur les murs de mon ennui
J’écris ton nom

Sur l’absence sans désir
Sur la solitude nue
Sur les marches de la mort
J’écris ton nom  

Sur la santé revenue
Sur le risque disparu
Sur l’espoir sans souvenir
J’écris ton nom  

Et par le pouvoir d’un mot
Je recommence ma vie
Je suis né pour te connaître
Pour te nommer  
LIBERTÉ  

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Hace 92 años el desierto de Atacama te vió llegar

A Mercedes Miranda

Sí, la innombrable inmensidad del desierto de Atacama un día te recibió sonriendo y cantando lleno de júbilo.

Como se recibe a un amiga querida que viene de lejos o como se recibe a la flor que aparece en la ventana en el principio mismo de la primavera.

Asií de generoso fue el desierto contigo, pero también implacable mostrándote de pura confianza la cruda realidad que vivía su gente en el principio de los siglos.

También te recibieron las ciudades y las usinas a carbón que transformaban el caliche de amarillos tonos en sacos de perlas blancas para la prosperidad de otros más modernos que nosotros.

El mar siempre saliente, presente y eterno celebra tu caminar desde el nicho a la tienda de novedades y curiosidades del centro. Festeja la caminata y la instrucción directa que te salvará la vida.

Tenías una piel hermosa que no conoció la vejez. Unos dedos de cuencas que heredaste de las montañas del valle del Elqui de igual forma que tu madre.

Hoy decidiste partir después de decir gracias por el alimento porque quién más que tú sabe lo que es no tenerlo para ti y los que vienen contigo.

Aquí desde mi encierro grito, río y lloro. También canto y respiro el aire fresco de ese desierto que nos enseñaste a querer, odiar y admirar.

Aquí desde mi encierro levanto mi bandera que espero se vea desde lejos. Tan lejos como aquellos paisajes hermosos que recorriste cuando estabas a este lado de la vida.

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Comunicación

Christchurch-Monterrey

Después de las formalidades de llamadas de larga distancia, saludos de Año Nuevo y disculpas por diferencias horarias volvemos a la conexión usual. Como si hubieramos estado hablando la semana pasada o, tal vez, la antepasada. Ese click instantáneo es una de las virtudes de muy pocas amistades, más aún si estamos hablando de casi cuarenta años.

Para variar terminamos en un tema curioso, un apocalipsis de zombis en La Habana, ciencia ficción China y otras curiosidades literarias. No sé cuando vamos a hablar de nuevo, pero sí sé que va a funcionar como de costumbre, como si solo hubiera pasado una semana y trayendo temas dispares, casi inverosímiles, pero siempre interesantes.

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Fotos Miradas

Tatuajes

A veces, los días de lluvia revelan los tatuajes de los árboles. Tribus, gangs, clubes de membrecía exclusiva quedan marcados en la corteza (o bajo ella). Así los árboles se reconocen, guiñan con las ramas y dicen hola. Después con el sol pasan a estar nuevamente de incógnito.

Eucalipto tatuado (Foto: Luis).
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Miradas

Ultimas ocho horas

Son las últimas 8 de las 8.784 horas de 2020, tiempo para meditar en nuestra partición artificial del universo. Pasaremos nuevamente un punto arbitrario en el espacio, que hemos elegido como el fin, y el comienzo.

Diversidad de colores e inclinaciones (Foto: Luis).

La estación espacial internacional cruzó el cielo anteanoche, una luz veloz mirándonos como hormigas; ni siquiera, como microbios pululando entre cruces del punto arbitrario. Y así de pequeños sacamos los bosques, pavimentamos el suelo y cambiamos el clima, de mentes muy pequeñas para entender.

Les deseo un año diferente, de libre circulación, menores temperaturas, más lluvia, menos preocupación, más árboles, menos estrés, menos violencia, más cambio, más democracia, con menos víctimas. En definitiva, un año más humano. 2020-12-31 15:50 NZST.

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Fotos Miradas

Pasadismo

Difícil también ver y entender este año hacia atrás (Foto: Luis).
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Fotos Miradas

Futurismo

Sitting in carwash
Difícil ver lo que viene (photo: Luis).
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Miradas New Zealand

De mención

Almorzar con doce personas más no debería ser digno de mención, no se trata de una última cena, aunque tiene la distinción de suceder en un 25 de diciembre.

No es porque sea multinacional y haya chinos, egipcios, australianos, ingleses, italianos y latinos varios, aunque bien variados los acentos y la conversación.

No es porque la comida haya sido parejamente excepcional, aunque el jamón al horno estaba muy bueno y había cuatro ensaladas excelentes.

Lo que lo hace digno de mención y excepcional en el contexto de este año de paréntesis, enfermedad y distancia es que estábamos todos ahí. En persona, sin máscaras y despreocupados de enfermarnos porque no había covid19, a los 43.5 grados de latitud sur en Christchurch, isla sur de Nueva Zelanda.